viernes, 2 de febrero de 2018

Y què?

Y què de esos lugares donde ya no queda nadie?
ni tàn solo un te quiero se recuerda.
Y què si aprendièramos a despedirnos de esos lugares?
Y què si nos acercamos al vacio y nos atrevemos a saltar?
Y què nos podrìa pasar?





jueves, 1 de febrero de 2018

EL OTRO YO, un cuento de Mario Benedetti

A veces cambiar demasiado para satisfacciòn de otros

no es lo aconsejable y si llega el punto en que no me 

reconocen?

Hay instantes en que noto que mi "otro yo" anda muy pensativo

con ganas de no sè que.

Por ahora seguir mirando con los ojos de mi "otro yo"

mcd.

EL OTRO YO, un cuento de Mario Benedetti (Uruguay, 1920-2009)

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas . Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

miércoles, 24 de enero de 2018

De a poco volvemos a la vida?

Los sentimientos, algunos, nos dicen cosas, nos muestran otras.
No son palabras sino momentos, perfumes,situaciones vividas, ilusiones...
Sentimos sin poder dominar, buscamos algo para apaciguarnos y nos
protegemos en el tiempo,hurgamos en nuestro interior, recorremos nuevos
sitios, vemos gente nueva, de a poco dejamos que llegue la calma, porque
es hora de dejar sufrimientos atràs, ya no queremos màs.
De a poco volvemos a la vida? Si...de a poco.
mcd.







El juego continùa...

Ahì quedò colgada de un sentir, esas cosas que tienen los sentires...
la envolvieron en sus alas y la han hecho volar ...volar e imaginar
y se dejò llevar.
Sabìa que no era necesario ver para sentir, era creer eso que
veìa en vuelos.
Y la mente se colò en el sueño y quiso participar, pero ella...
(la mente) es frìa y calculadora, se adueña hasta de los puntos
suspensivos, gobierna todos los sentires, quiere borrar puntos
y parece ser que no la dejan.
El juego continùa...
"No creas que te fallarè...si tu dices ven... a tus sueños acudirè"
mcd.



viernes, 19 de enero de 2018

El "Te amo".

El "Te amo".
Tan simple y tantas maneras de sentirlo
Me agrada el "Te amo" destinado , con remitente,

con codigo postal, con posdata...
Me encanta el decidido, el arriesgado, el sentido.
El imposible, el que se vè llegar, el distraìdo,
el que sale de un corazòn ùnico y llega a un 
destino ùnico.
Màs no me agrada el "Te amo" encriptado,
puès no hay Sabines, Benedettis ni Nerudas
que lo expresen mejor que un "Te amo" con
tus letras.
mcd.


jueves, 18 de enero de 2018

Lo diferente.

En busca de lo diferente a veces nos topamos con lo predecible.
Nada màs frustrante que saber de antemano còmo van a actuar
las personas.
No và con conocerlas desde siempre o hace instantes.
Exìsten personas que nos sorprenden a diario con nimiedades,
son diferentes, originales, conocemos su esencia pero tienen esa
capacidad de ofrecernos una salida a la monotonìa de saber como
sigue todo.
Otras...las descubrimos una sola vèz,
todo lo demàs es igual, ya lo dijeron todo en una muestra.
Queremos buscarles las diferencias pero....màs de lo mismo.
Desilusionan y de a poquito vàn cayendo en el olvido.
Tal vèz los predecibles somos nosotros, nos buscan siempre
en lo diferente porque saben que es donde nos encontraràn.
O nò.
https://ello.co/scene360/post/xrrgqevnonkcka188y87nq

sábado, 23 de diciembre de 2017

Sentimientos perdidos.

Divagando...
Cuando desbordan los sentimientos, inùtil imponerles
un camino, ellos necesitan darse pero tambièn se les
hace imprescindible retomar la vuelta acompañados.
Unos se quedan dando vueltas a la espera, se alejan y vuelven
a buscar un espacio en el lugar de partida.
De a poquito se acomodan nuevamente, se hacen màs
flexibles; otros en su bùqueda se pierden en laberintos
 sin salidas... entonces que? los perdidos continuaran
buscandola, seguiràn insistiendo  (tal vèz inutilmente),
hasta darse por vencido? la selva le presenta tentaciones,
los provocan, pero...ellos saben de que corazòn vienen ,
de ese que los cobijò, los hizo crecer, los alimentò con amor,
por eso no encuentran su puerto de llegada, ellos saben 
que no ès cualquier puerto, es ese especial que les abre
las puertas y les muestra todo el amor que està esperando
por ellos.Voy por los sentimientos que andan perdidos, 
por insistente y por no darme por vencida aùn.
mcd.